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Hola, soy Purito

Ciclismo en Ruta

Hola a todos. Lo primero que haré en esta primera colaboración será presentarme: soy Joaquim Rodríguez, aunque muchos me conoceréis por “Purito”. Y por eso, antes de nada, os voy a explicar de dónde viene ese apodo. Es una historia que la mayoría ya conoceréis, porque la verdad es que la he explicado varias veces, pero como me lo siguen preguntando en las entrevistas, empiezo explicándolo aquí.

Yo pasé a profesionales a finales del 2000 con la ONCE. Con ellos corrí el Tour del Porvenir, el Memorial Galera, el Trofeo Luis Ocaña y alguna carrera más, pero hasta que no nos fuimos concentrados a El Bosque, como aquel que dice, no conocí al equipo al completo. Los que me conocéis ya sabéis que soy un poco “listillo” y pronto me pillaron el número ellos también, claro...

Todo pasó en un entrenamiento "de los de Manolo Sáiz": 7 horas en enero, con todos los puertos de la zona habidos y por haber, y con todos los profesionales que siempre veía por la tele y que por primera vez eran mis compañeros. Al final del mismo, llegando ya al hotel, en un repecho de muerte al que llegamos todos ‘cruzados’, no se me ocurrió otra cosa que meter el 53x11 y ponerme paralelo a los que iban tirando y hacer como si me estuviera fumando un cigarro, como si fuéramos parados…

Después de aquello me costó Dios y ayuda el volver a ganarme la confianza de los compañeros, porque no les hizo mucha gracia a algunos. De hecho, esa misma noche me disfrazaron de bombero y me hicieron cenar con un extintor en la espalda (me imagino que era para apagar la mecha que había encendido en el entrenamiento...) y hacer un discurso explicando lo que había hecho. Por suerte, como ese día –como de costumbre– la vergüenza la había dejado en casa, hice el discurso explicando lo que había pasado, pedí disculpas y entonces fue cuando me sacaron un puro para que me lo fumara. Ahí pude ganarme la confianza de todos, ya que Manolo (pensad que era el segundo día que cenaba con él) me dijo que ni se me ocurriera fumármelo, ya que estaban patrocinadores y demás en la cena y no era imagen para un profesional... Pero vosotros ¿qué hubierais hecho?

Además, como era neo, todo se perdona... Pues ahí que le metí unas caladas que parecía Sara Montiel. A partir de ahí, ¡el bautizo como Purito ya estaba hecho! Todavía recuerdo a Sastre y a Zarrabeitia, que fueron los promotores del show, como se retorcían de risa a mi costa…

Ya veis que os estoy hablando de la temporada 2001, por lo que ya llevo ocho temporadas en activo. Y es que aún soy un “chavalillo”, ya que pasé con 20 añitos a profesionales. En ese sentido jamás me he preocupado porque nunca me he tomado el ciclismo como un trabajo. De hecho, muchas veces, pensando en el futuro es cuando imagino de qué trabajaré cuando esto acabe (que espero que sea tarde, claro). Y es que no me lo tomo como trabajo realmente porque para mí la bicicleta es un placer, del que además puedo vivir.

Y es que al fin y al cabo estoy viviendo el sueño que tenía desde crío y que seguramente lo tienen muchos chavales hoy en día. Aunque no fuese profesional seguramente también montaría en bicicleta. De hecho, la mayoría de mis amigos a poco que tienen un minuto para tocar la bici se las montan de mil maneras para escaparse del "curro" y montarse su Lieja, su Roubaix o su Angliru particular. Los que no montan en bici me suelen decir que esto es muy sacrificado, que no entienden cómo se puede hacer o, simplemente, que ellos no podrían... Lógico porque no montan en bici. ¿Que es sacrificado? Para nada, ya que hago lo que me gusta, cuando me gusta y como me gusta. Y si para muchos el montar en bici, correr las mejores carreras del mundo y con los mejores del mundo es un sacrificio… ¡Bendito sacrificio!