
Sus raíces, un ambiente rural
Haimar Zubeldia Agirre nació el 1 de abril de 1977 en Usurbil, una población de la costa guipuzcoana enclavada a 10 kilómetros de San Sebastián, donde es muy conocida la sidra. Fue el primer hijo de un matrimonio de naturaleza rural. Su padre, José Julián, camionero de oficio, pertenecía al caserío Oa de Usurbil; su madre, María Jesús, era del caserío Izuela, del pueblo de Aia. Dos años después de su nacimiento vendría al mundo el segundo hijo de la familia, Joseba, que con el tiempo y por la influencia del hermano mayor, también terminaría siendo ciclista profesional. Haimar vivió en el pueblo hasta los trece años, en el barrio Atxega-Alde. Allí tenía muchos amigos, los cuales hoy en día son de su cuadrilla. Fue al colegio Udarregi, adonde también acudían sus amigos. Tenía cinco años cuando su padre, que en aquellos tiempos practicaba el cicloturismo los fines de semana, le ensenó a andar en bici.
Una hepatitis y una promesa marcaron su futuro
Con sólo seis años, el pequeño Haimar contrajo una hepatitis y debido a la enfermedad tuvo que pasar muchas horas en casa. Pero no aguantaba estar sin hacer nada. Con el fin de calmarle, su madre le hizo una promesa: si se portaba en casa de una manera formal le regalaría una bicicleta de carretera. Y así fue. Haimar se comportó y su madre le compró la bici prometida después de los quince días que pasó en casa. Enseguida empezó a hacer sus primeros kilómetros con aquella bici. Visto que le gustaba mucho, sus padres le inscribieron en la escuela de ciclismo del pueblo, que en aquel momento era una de las más importantes de la comarca. Aparte de andar en bici, practicaba muchos deportes: pelota vasca, baloncesto… Muchos de sus amigos también andaban en la escuela de ciclismo. Fueron aquellos unos años muy bonitos para el.
Compaginó con éxito estudios y ciclismo
A los trece años fue a vivir al caserío Oa, donde nació su padre. Desde niño le gustaba mucho ir al caserío, donde ayudaba en las labores de campo y huerta. Desde pequeño empezó a apuntar buenas maneras para la bici, pero no ‘explotó’ hasta la categoría juvenil, con el equipo Dana-Ona. En aquella época compaginó los estudios de Automatismos, de Formación Profesional, con la bici y las dos cosas las cubrió con perfección. Practicó todas las modalidades de ciclismo: carretera, ciclocross y pista. Y en las tres despuntó. En su etapa como juvenil se hizo muy conocido al ganar los dos años la Vuelta a Guipúzcoa. Debido a las buenas temporadas que cumplió de juvenil y al tener los estudios acabados, fichó por el conjunto Orbea de aficionados.
Profesional con sólo 20 años
En las dos temporadas que cumplió en la categoría amateur siguió con la gran progresión que traía de las categorías inferiores. Al final de aquellas dos temporadas tuvo la gran oportunidad de cumplir su sueño, que era nada más y nada menos que ser profesional. Firmó su primer contrato con el equipo Euskaltel-Euskadi. Era el año 1997, el mismo año que se despidió del ciclismo el gran campeón Miguel Indurain, que siempre fue su ídolo.
Atesora dos quintos puestos en el Tour
Su comienzo en el profesionalismo fue muy bueno. Siguió con la progresión y enseguida se adaptó a la categoría. Las dos primeras temporadas hizo buenos puestos en pruebas de una semana. En 2000, con sólo 23 años, consiguió su gran triunfo en la Euskal Bizikleta. Durante estos trece años se ha caracterizado por su gran regularidad en las pruebas por etapas de gran fondo. En 2003 hizo quinto en su carrera preferida, el Tour, donde tuvo una excelente actuación. El año 2007 repetiría la misma clasificación. Tras once temporadas en el equipo Euskaltel-Euskadi, en 2009 cambió de aires y fichó por el Astana, para ser uno de los hombres de apoyo de Contador y Armstrong en las grandes vueltas. Además de hacerlo con eficacia, consigue buenas clasificaciones, como un tercer puesto en la Volta a Catalunya, siendo 27º en el Tour y 14º en la Vuelta. En 2010 decide seguir a Johan Bruyneel y a Lance Armstrong y ficha por el RadioShack. No tiene suerte en esta temporada. Una caída en la primera etapa del Dauphiné Libéré le causa una fractura en la mano y se pierde el Tour de Francia. Posteriormente, la decisión de la Vuelta a España, al no invitar a su equipo, le deja fuera de una carrera que había preparado a conciencia y en la que iba a acudir como jefe de filas. No obstante, aprovecha su preparación para conseguir un triunfo absoluto en el Tour de L’Ain, y ser posteriormente cuarto en la Clásica de San Sebastián, en el Tour du Poitou-Charentes y en el GP de Montreal, lo que le vale para ser seleccionado para el Mundial de Melbourne.
Haimar siempre ha sido muy metódico y siempre ha llevado al detalle sus entrenamientos y su cuidado. En 2004 se casó con Josune y se fueron a vivir a Zarauz, donde residen en la actualidad. En sus ratos libres le gusta estar con los suyos: la familia y los amigos. Una familia que se vio aumentada el pasado 19 de mayo de 2008 con el nacimiento de la pequeña Ane. |